Fin de fondo para desastres naturales traería oportunidad en México

  • 0 Comentarios

El destino del fondo mexicano para desastres naturales, Fonden, depende ahora del Senado, luego de que el jueves la Cámara de Diputados aprobara la eliminación de 109 fondos fiduciarios administrados por el Gobierno Federal.

El Fonden es un mecanismo de financiamiento básico utilizado para la reconstrucción y recuperación después de los grandes terremotos de 2017.

Los fideicomisos fueron desarrollados durante décadas bajo múltiples administraciones y, además del Fonden, se pretende eliminar otros fondos dedicados a propósitos especiales, como aquellos para defender a víctimas de abusos a los derechos humanos, promover el desarrollo rural y ayudar a los migrantes que regresan. También hay dos fondos que representan la columna vertebral de la industria cinematográfica independiente de México.

Con respecto a la posibilidad de eliminar el Fonden, Elí Sánchez, director asociado de la calificadora especializada en seguros AM Best, dijo a BNamericas que ve una potencial oportunidad para la industria del riesgo si la cobertura catastrófica contra desastres naturales se traslada a un nuevo esquema.

Sánchez dijo que, según la legislación, “cada dependencia será responsable de mitigar sus propios riesgos catastróficos y eso se incluiría en el presupuesto” federal anual.

“Esto abre oportunidades para que las aseguradoras primarias dependiendo de su apetito y tolerancia al riesgo participen en estos riesgos”, señaló Sánchez. “Sin embargo, la disposición del sector privado a participar en los riesgos gubernamentales ha experimentado un cambio en los últimos años, ya que el sector ha tenido dificultades para fijar precios, cobrar primas y pagar siniestros” dentro de las austeras políticas de gasto de la actual administración.

Agregó que el cierre del fondo solo puede realizarse después de cumplir con todas sus obligaciones legales vinculadas al bono catastrófico BIRF/Fonden 2020, la sexta emisión de bonos catastróficos del fondo realizada en coordinación con el Banco Mundial y su Banco Internacional para Reconstrucción y Desarrollo (BIRF).

Emitido en marzo, el BIRF/Fonden 2020 brinda cobertura ante terremotos y tormentas que reciben nombre por hasta US$485 millones. GC Securities, Goldman Sachs y Swiss Re Capital Markets son los agentes estructuradores y colocadores conjuntos.

La emisión de 2020 fue también el primer bono catastrófico del mundo en exigir que el BIRF utilice el producto de la venta para financiar proyectos de desarrollo sostenible en sus países miembros, lo que lo convierte en un bono híbrido de catástrofe y desarrollo sostenible.

Fonden es el asegurado final junto con sus fiduciarios, en que los fideicomisarios ofician de asegurados de la cobertura celebrando un contrato de seguro con la estatal Agroasemex.

“La recompra de los bonos catastróficos parecería una tarea difícil, sin embargo, hemos visto a la actual administración incurrir en altos costos económicos para implementar sus políticas”, señaló Sánchez.

La administración del presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido objeto de fuertes críticas por seguir adelante con el proyecto para construir la refinería de petróleo Dos Bocas, que costará US$8.000mn, así como otras iniciativas emblemáticas de infraestructura como el futuro Tren Maya, al tiempo que ejerce moderación en las medidas fiscales para mitigar los efectos de la pandemia.

Asimismo, el gobierno incurrió en pérdidas multimillonarias ante la cancelación del aeropuerto internacional  que estaba en proceso de construcción en Texcoco.

“Esto también podría abrir oportunidades para que los participantes del mercado implementen contratos paramétricos del sector privado de la mano con instituciones multinacionales de desarrollo y el mercado de reaseguros, pero, de nuevo, la voluntad de asegurar riesgos podría ser el factor clave a futuro”, señaló Sánchez.

“La transferencia alternativa de riesgo en la región no está desarrollada, ya que solo ha sido utilizada por soberanos, pero esto podría abrir un mercado completamente nuevo”, comentó el experto, quien agregó que en última instancia se reducirá a políticas públicas y más allá del apetito por el riesgo de los participantes del mercado, como reaseguradoras, inversores y multilaterales.

“La infraestructura pública no asegurada puede tener un alto costo, como fue el caso del metro de Santiago después de los disturbios del año pasado [en Chile]; por otro lado, los beneficios de la cultura aseguradora a nivel soberano han demostrado ser eficientes”, indicó Sánchez, como fue la experiencia de México con los terremotos de 2017 y el huracán Patricia en 2015.

AMIS DA A CONOCER POSTURA

La asociación local de aseguradoras, AMIS, también comentó la posible eliminación del Fonden.

“El sector asegurador no está afectado directamente por la desaparición del Fonden, es México el que queda afectado por la desaparición del Fonden”, indicó el director general de AMIS, Recaredo Arias, en una conferencia virtual.

“Desde luego cualquier instrumento es perfectible. No obstante, pues nosotros sí vemos un manejo serio en el Fonden”, comentó Arias, quien agregó que el fondo ha pasado por una amplia supervisión externa en sus emisiones de bonos y que el banco mexicano de desarrollo Banobras ha fiscalizado su trabajo. También subrayó que el fondo se ha ganado elogios internacionales, incluso de la OCDE.

“También consideramos que va a perder mucha eficacia y va a estar sujetos a muchas presiones políticas, porque las reglas ahora no serán igual de claras y transparente”, advirtió el titular de la AMIS.

MEJORAR EN LUGAR DE ELIMINAR

Si bien reconocen que existen problemas con los fideicomisos, los críticos de la legislación que apunta a eliminar el Fonden y otros fondos instan a los legisladores a mejorarlos en lugar de acabar con ellos por completo.

“El impulso a una mayor efectividad y transparencia de estos [fideicomisos], en aquellos que lo requieran, debería promoverse mediante la revisión de sus procedimiento”, señaló la asociacion nacional de ejecutivos de finanzas, IMEF. “Su cancelación implicará la pérdida de reglas de operación que estaban diseñadas para la atención de su misión y estará marginando a actores de la sociedad civil experimentados en los temas para los cuales los fideicomisos fueron creados”.

APROBACIÓN INCIERTA

Puede que el proyecto de ley para erradicar el Fonden no sea aprobado por el Senado o sufra cambios significativos a pesar de que el partido oficialista Morena tiene una mayoría simple y la eliminación de los fideicomisos fue una meta que el presidente fijó al comienzo de la pandemia.

Al menos un legislador clave de Morena se opone a la inclusión del Fonden en la legislación: el senador Eduardo Ramírez.

La legislación también enfrenta la oposición política ─conformada por los partidos PRI, PAN y PRD─ y miembros del Partido Laborista, uno de los tres partidos menores que suelen votar en sintonía con Morena.

Los diputados liderados por Morena aprobaron el proyecto de ley el jueves después de una sesión de 20 horas, evitando los intentos de eliminar varios fideicomisos mediante enmiendas.

Aparentemente apunta a liberar 68.000mn de pesos (US$3.200mn) para ayudar a apoyar los esfuerzos del gobierno contra la pandemia y a equilibrar el presupuesto. Sus partidarios están aunando esfuerzos en favor de la legislación citando la falta de transparencia en los fideicomisos, así como una multitud de irregularidades detectadas en auditorías en muchos de los fideicomisos.

Por ejemplo, la agencia federal de auditorías, ASF, informó el año pasado la gestión irregular de los recursos del Fonden asignados para iniciativas de recuperación después de los terremotos de 2017.

La revisión de la ASF mencionó deficiencias en la aplicación de los fondos para la creación de empleo y obras públicas en aguas, carreteras e infraestructura educacional en los estados de Oaxaca, Morelos y Chiapas.